El reloj de arena

El Golem

Biblioteca de Babel

Cartas de Babel

Cifras y signaturas

Traslaciones

De las azarosas migraciones

Paso de la arena

La Trama

TRASLACIONES

“¿Qué es traducir? La traducción ideal es utópica, pues exige la existencia de una traducción inversa, que permita recuperar el texto original. Pero, en el campo del lenguaje, la traducción opera en un sentido que no admite retorno.

La idea es sencilla: tomemos todas las producciones del lenguaje y hagamos con ella una larga cadena, si se quiere infinita, de ceros y unos. Agreguemos ahora al comienzo un cero y una coma para formar una expresión cuyo valor es un número entre 0 y 1. En consecuencia, todos los textos escritos por todos los hombres en todas las lenguas, incluyendo los que se escribirán en el futuro, se resumen en un corte, una muesca en un trozo de madera. El secreto reside en encontrar el lugar preciso; de otro modo, la decodificación es imposible.”

Pablo Amster (del Prólogo a la exhibición “Traslaciones”)

Libro de las traslaciones I y II

Transcripciones

Página de las Proyecciones

La mirada de Kuang

 

 

“Como el número de formas es finito, la tarea esencial del
creador de escritura es encontrar trazos no utilizados.”
R. Barthes, Variaciones sobre la escritura

“Traslación” aquí es una traducción deliberadamente incorrecta, trasladada, desplazada. Casi una literalidad de la voz inglesa “translation”, castellanizada, como si el término traslación no existiese de antemano en nuestra lengua, reemplazando con una falsa ingenuidad su sentido ya institucionalizado.
Nuestras Traslaciones conforman una serie de traducciones de un texto original cuyo código no nos es accesible.

Traducir es enfrentarse con Babel

La voz “Babel” expresa, según Derrida, la inadecuación entre una lengua y otra, entre “el lenguaje consigo mismo y con el sentido”. Así, la torre de Babel es un mito sobre el inacabamiento, sobre “la imposibilidad de completar, de totalizar”, en fin, de traducir.
La voz “Babel” se traduce por confusión; y lo es en un doble sentido: confusión de las lenguas, pero también de los arquitectos que se ven interrumpidos en su tarea de construir una torre que alcanzase la altura del cielo, y con él, como expresa el propio mito en la Torah, la posibilidad de autonombrarse, de crear su propio nombre, para así no ser dispersados por la diversidad de las lenguas.

La estela conocida como piedra Rosetta (descubierta en la expedición de Bonaparte a Egipto, en el 1799) data del 196 a.C., año en que los sacerdotes que se congregaron en Menfis para celebrar el advenimiento de Tolomeo V Epifanio, que en ese momento tenía doce años, decidieron redactar en griego un decreto en su honor y realizar en piedra copias con la traducción del texto griego al demótico y a la escritura jeroglífica.
Para Jorge Luis Borges “las palabras son experiencias compartidas”; la escrituras no descifradas o indescifrables son, en cambio, experiencias indeterminadas, se prestan al universo de las interpretaciones múltiples ante la ausencia del código por medio del cual se accede a la unilateralidad del sentido.

“Somos nosotros, nuestra cultura, nuestra ley, quienes decidimos sobre el estatuto referente de una escritura” (R. Barthes)

Champollion se enfrentó con este problema al traducir los oscuros textos de la piedra Rosetta. No disponía de la clave que conectaba un idioma, el griego, con los otros dos; entonces tuvo que arriesgar una hipótesis que se desprendía de la rigurosa investigación y el profundo conocimiento de la diversidad de lenguas que él poseía.

En las tablillas de las Traslaciones se pone en marcha un proceso de traducción entendido como interpretación, en el sentido de que se inventa un sistema de escritura para traducir un sistema de escritura también inventado.

LIBRO 1

Libro 2